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Lombricultura y humus de lombriz

Si el compost es la fábrica, la lombricera es el taller de precisión. Ocupa poco, no huele, funciona en un departamento y entrega el mejor enmendante que se puede tener sin comprar nada.

En qué se diferencia del compost

Ambos transforman material orgánico, pero por caminos distintos y con resultados distintos.

Compost Humus de lombriz
Proceso Fermentación caliente, 55–65 °C Digestión por lombrices, a temperatura ambiente
Volumen Mucho: sirve para superficie Poco: es un concentrado
Tiempo 2–4 meses 3–6 meses
Espacio Necesita al menos 1 m³ Un cajón basta
Uso típico Enmienda de fondo, en cantidad Almácigos, macetas, trasplante

No compiten: en un predio se usan los dos. El compost para volumen; el humus donde se necesita concentración y delicadeza, como el almácigo.

La lombriz

Se usa lombriz roja californiana (Eisenia foetida), que no es la lombriz de tierra común. Vive en materia orgánica en descomposición, no en suelo mineral, tolera densidades altísimas y come cerca de su propio peso al día.

No intente poblar una lombricera con lombrices sacadas del jardín: son de otra especie, no soportan el confinamiento y se van a morir o a arrancar. Consiga un pie de cría —medio kilo alcanza para empezar— de un productor o de otro huertero.

Cómo armarla

  1. El recipiente. Un cajón plástico de unos 40–60 litros sirve. Perfore la base para drenaje y la tapa para aire. Si apila dos cajones, el de abajo recoge el lixiviado.
  2. La cama. Diez centímetros de cartón húmedo, hojas secas o fibra de coco. Es donde la lombriz vive y se refugia.
  3. Las lombrices. Repártalas encima y déjelas tranquilas un par de días. Bajan solas a la oscuridad.
  4. El primer alimento. Poco. Un puñado enterrado en una esquina. La sobrealimentación inicial es el error más común.
  5. La ubicación. Sombra, protegida de la lluvia y lejos del sol directo. Bajo 10 °C dejan de comer; sobre 30 °C mueren.

Qué comen y qué no

  • Restos de fruta y verdura
  • Borra de café, incluido el filtro de papel
  • Bolsitas de té sin grapa ni plástico
  • Cáscara de huevo molida — también regula la acidez
  • Cartón y papel sin tinta, humedecido
  • Guano de herbívoro, bien maduro

No

  • Carne, pescado, lácteos, aceite
  • Cítricos y piña en cantidad: acidifican
  • Cebolla y ajo en exceso
  • Comida cocinada con sal o aliños
  • Guano de perro o gato
  • Cualquier cosa con pesticida

Regla de alimentación: agregue sólo cuando lo anterior esté casi consumido, y entierre el alimento en una esquina distinta cada vez. Así el material nuevo no fermenta en superficie y las lombrices tienen siempre una zona tranquila.

Los tres problemas típicos

Cómo cosechar el humus

El método más simple y el que menos estresa a la población: alimente sólo un lado del cajón durante dos o tres semanas. Las lombrices migran hacia la comida y el otro lado queda casi libre para retirar. Repita cuando se vuelva a llenar.

El humus listo es café oscuro, granuloso, suelto y huele a tierra de bosque. No debe quedar material reconocible.

Cómo usarlo

El lixiviado

El líquido que escurre al cajón inferior no es «té de lombriz» ni un fertilizante listo para usar: es agua de drenaje y puede contener compuestos de fermentación anaeróbica. Dilúyalo siempre —una parte en diez de agua— y aplíquelo al suelo, no a la hoja. Si huele agrio o pútrido, deséchelo: eso indica que la cama está demasiado húmeda.

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